domingo, 8 de agosto de 2010

Día 6 (03/08) Playa de Zavala - Jelsa - Hvar

Antes de nada: muchas gracias a todos por vuestros comentarios. No os vamos contestando 1 a 1 porque entonces entre escribir, seleccionar fotos, publicar, contestar... nos íbamos a quedar sin viaje. Pero nos hace mucha ilusión cada una de vuestras aportaciones. Besos y abrazos!!!

Hoy vamos a reponer fuerzas en la playa. Cogemos el coche sin un destino fijado hasta que vemos unas aguas cristalinas, unas aguas de postal. Es la playa de Zavala.


Al bajar la visión ya no es tan agradable, la orilla está realmente sucia y descuidada. Nos desplazamos un poco a la izquierda, tras un espigón. Aquí está limpia hasta de bañadores: es exclusivamente nudista. Al final, en la otra dirección, encontramos una zona correcta, con algunos pinos que te regalan algo de sombra cuando el sol aprieta. El agua está limpísima y no nos resistimos a hacer el primer “bautismo” de Èric.

Tras un bañito en la playa, dosis de sol y el avistamiento de una estrella de mar, el hambre comienza a hacerse presente y decidimos desplazarnos a un pueblo costero llamado Jelsa. Allí probamos la carne típica: “pasticada”, entre otros manjares. Èric se toma su primer “grilled chicken with grilled vegetables” en un restaurante.

Después de comer, decidimos pasear por el pueblo y nos animamos a comprar una botellita de cherry brandy, un licor típico de estas tierras basado en las cerezas y con un sabor buenííííísimo, ideal para la sobremesa.

Cogemos el coche y nos dirigimos a Hvar, la Marbella croata. Lujo y ostentación en un puerto donde amarran yates relucientes. ¿Qué pensarán estas lugareñas?

Hvar es un pueblo medieval bien conservado, con callejones estrechos que te transportarían al siglo XV, si no fuera porque todos están llenos de comercios para el turista.

Volvemos a Ivan Dolac por el “túnel de la muerte”. Después de cenar en nuestra terracita, la botella de licor de cerezas no triunfa, de hecho decidimos no continuar bebiendo de aquel mejunje con sabor a “pegamento imedio”.

Día 5 (02/08) Dubrovnik – Hvar

Hoy es día de ruta: vamos en coche hasta Split para coger el ferry hasta la isla de Hvar. Más de tres horas de carretera, dos chesseburguer, una pizza 4 quesos y 120 minutos más de barco para llegar hasta nuestro segundo apartamento en Ivan Dolac. El ferry está realmente bien, en comparación con algunas tartanas con las que nos hemos encontrado otros años.

Tras desembarcar en Stari Grad comenzamos nuestro viaje hacia Ivan Dolac. Nos sorprende muy gratamente el trayecto ya que transcurre por una carreterita de montaña flanqueada por olivos y pinos. Cual sería nuestra sorpresa al descubrir que los croatas tienen túneles de 2x2. Sí Sí, 2,7 metros de alto por 2,3 de ancho. IMPRESRIONANTE recorrido no apto para claustrofóbicos.



Llegamos al apartamento y nos recibe Antun y su mujer traductora y nos enseñan cuáles serán nuestras habitaciones. El lugar tienes unas bonitas vistas y está rodeado de viñas pero queda muy lejos de nuestra experiencia anterior en Dubrovnik. Ljubica echamos de menos a Sebastián el erizo!!!

Antun nos recomienda un restaurante en la playa llamado Slavinka al que nos dirigimos por un caminito entre viñas. El sitio está bien, tienen buen pescado, las raciones son generosas y está a la orilla del mar. Allí descubrimos un nuevo licor que según el camarero es solo para hombres. Como queremos dejar constancia del poderío español nos tomamos 6.

Billetes Split-Stari Grad para 4 adultos y un coche, 506 kunas; cenar a la orilla del mar, 800 kunas. Contemplar el cielo estrellado de Ivan Dolac, no tiene precio.

sábado, 7 de agosto de 2010

Día 4 (01/08) Plat – Ljuta – Dubrovnik

Hoy queríamos visitar la isla de Mljet, pero los domingos no hay ferrys que nos permitan ver el parque nacional, por lo que nos vemos obligados a realizar una primera improvisación en nuestra planificada ruta. Hoy haremos playa! Cogemos el coche en dirección Cavtat y nos paramos en la primera playa que nos gusta: Plat.

Piedras y más piedras, aguas cristalinas y un sol de justicia nos ponen de camino hacia la aventura de buscar un sitio para comer. Como hoy nos sentimos un poco exploradores, cogemos el coche y empezamos recorrer la carretera de la costa, hasta que vemos un cartel que anuncia un restaurante. El camino nos adentra unos pocos kilómetros hacia el interior. En pocos minutos llegamos al lugar, pero nuestra intuición nos hace elegir otro más pequeño (www.konobavinica.com). Acierto total!!! Uno de esos momentos inolvidables: comemos debajo de un puente y encima del río.

El lugar es impresionante y la comida está a su altura. Quien está también a la altura es el peque, que se está portando como un auténtico “bebé profesional”: no altera los planes, los hace más agradables.

Antes de volver damos un paseo por los alrededores del restaurante; encontramos un lugar al que si le añades unas figuritas de buda y algunos farolillos estaríamos inmersos en un jardín de estilo japonés.

De vuelta a Dubrovnik nos despedimos de Ljubica y de todos sus gatos. Nos regala una botellita de licor de cerezas. Curiosamente en la comida nos han puesto este mismo licor en el aperitivo y nos hemos “pimplao” la botella entera. Nuestra casera se ha sorprendido gratamente de nuestro descubrimiento: ella celebró su cumpleaños en este mismo lugar. Esta es nuestra última noche en la ciudad.

Ida y vuelta a Dubrovnik, 65 km. Dos barras de pan para la cena, 9 kunas… comer debajo de un puente con el sonido del río no tiene precio.

viernes, 6 de agosto de 2010

Día 3 (31/07) Cavtat - Dubrovnik

Malas noticias: chaparrón de los que hacen época a las 8 de la mañana. Aún así, nos arriesgamos a coger el coche y visitar Cavtat, a ver si el tiempo nos da una tregua. Al llegar allí sigue lloviendo y tenemos que taparnos con las toallas, que hace frio. Como podéis ver, los croatas son unos profesionales:


Pero la suerte sigue de nuestro lado y en unos minutos las nubes desaparecen. Visitamos este pequeño pueblo costero, con más barcas que habitantes...


...y comemos en un restaurante a escasos 2 metros del agua acabando con un exquisito banana Split de postre.


Por la tarde visitamos las murallas de Dubrovnik, donde disfrutamos de unas vistas espectaculares. Durante el camino hay varias vías de salida que permiten finalizar el trayecto. Si os decidís a hacerlo entero, hay que tener algo de fondo pero merece la pena. Si alguien planifica venir con bebé a bordo, dado la imposibilidad de hacer las distintas murallas en cochecito, puede empezar a practicar subiendo y bajando escaleras con dos garrafas de agua encima.


Cenar a la orilla del mar 490 kunas, visitar las murallas 70 x 4 kunas, comprar algo para cenar 127 kunas… Comerte los “bocatas especiales” en la terracita del apartamento a la luz de las velas frente a las murallas de la ciudad, no tiene precio.

jueves, 5 de agosto de 2010

Día 2 (30/07) Ston – Mali Ston - Dubrovnik

Hoy hemos visitado Ston y Mali Ston. Son dos pequeños pueblos a 1 hora de Dubrovnik, donde se encuentra la mayor muralla de Europa. Se trata de algo más de 5 Km de abrupta subida y luego bajada que lleva de una población a la otra.


Hacer el recorrido a pleno sol y con pasos estrechos, sobre todo cuando te cruzabas con alguien en dirección contraria, ha hecho que nos ganáramos una merecida recompensa: hemos disfrutado de los frutos del mar que ofrece el adriático en el restaurante Kapetanova Kuka.



Tras comprar algo de provisiones para el apartamento hemos visitado el casco antiguo de Drubrovnik.

Realmente es impresionante lo bonito y limpio que está. Nunca había visto un suelo de piedra que reluciera como el mármol (y no es metafórico). Gente paseando, decenas de restaurantes, algún músico ambulante… es la magia de la Perla del Adriático.



Para acabar el día nos aprovisionamos con algunos bocatas que devoraremos bajo la parra del patio (eso sí, en jamón y en queso no nos ganan…).

Para los futuros viajeros: el cambio en los bancos ronda los 7.18 Kunas por €.

Ponerse hasta el culo de pescado en el mejor restaurante de Mali Ston: 146 €. Un exquisito helado en el casco antiguo: 10 kunas. Una noche de verano en Dubrovnik: no tiene precio.

Dia 1 (29/07) Barcelona - Dubrovnik

Bueeeeeno, hemos aterrizado sanos y salvos en Croacia con algo de retraso debido a un incendio en Viladecans. Tata: espero que no llegue a tu casa, pero por si acaso prepara algún plan de evacuación, ya sabes que ahora mi casa está libre… En fin, ojalá lo extingan rápido y no sea muy catastrófico.


Para los que buscáis información práctica, el cambio de € a kunas en el aeropuerto ha sido 1 € = 6.6 kunas.

Ya tenemos nuestro coche y nos hemos instalado en el primer apartamento después de subir un buen puñado de escaleras. Dubrovnik parece, a primera vista, genial. Ya os iremos contando. El apartamento es muuuuy chulo (110 € noche) con un patio privado, una terraza con vistas al mar y a las espectaculares murallas, y un completo equipamiento. Además Ljubica nos ha atendido genial. La página del apartamento es ésta.


Vuelo en avión desde Barcelona 73 €. 3 pizzas grandes para cenar, 4 cervezas y un agua, 188 Kunas. Cambiar la hora de entrega del coche el último día de las 10am a las 20pm, 20 €. Acertar de lleno con el primer alojamiento, no tiene precio…

Retomando el blog

Información para nuestros miles de seguidores: ayer día 4 aterrizamos en Split, y es el primer apartamento en el que tenemos Internet. Durante el viaje hemos ido escribiendo nuestras peripecias, que intentaremos ir publicando mientras estemos online.

Esperamos vuestros comentarios :-)